Hoy es juernes, hoy es juernes, atrévete con el juernes, atrévete con el juernes. ¡Juernes!
Este tipo de semanas se hacen muy, muy, muy cortas. Y tengo que desacostumbrarme, porque es la útima en mucho tiempo.
Pero sí, esto de ir a la universidad mola, sobre todo mientras no tenga exámenes y siga dando cosillas de repaso. Vaya mierda de blog que parece un diario. Volverán tiempos mejores, cuando tenga que estudiar tanto que no tenga tiempo para respirar: entonces escribiré grandes historias que me ocuparan tardes enteras.
jueves, septiembre 15, 2011
miércoles, septiembre 14, 2011
Guatalaifdisguan (2)
O sea, que llevamos semana y media de curso y ya soy mundialmente conocida como "la de los apuntes bonitos". No quiero pensar qué será de mí cuando llegue la temporada de exámenes. Lo mismo hago una copia de seguridad, la copia para prestar, y así me aseguro no perderlos.
Me han cambiado el profesor de programación y ya no podré decir que tengo un profe griego, con lo bien que me caía el tal Christos este.
Por lo demás todo bien, gracias. Tengo un grupo majo de clase, ya os contaré qué nombres les pongo y esas cosillas. No volveré a ser cruel como lo fui con C (a no ser que alguien me toque mucho los pomelos) porque luego me arrepiento y no es plan, amigos.
Me han cambiado el profesor de programación y ya no podré decir que tengo un profe griego, con lo bien que me caía el tal Christos este.
Por lo demás todo bien, gracias. Tengo un grupo majo de clase, ya os contaré qué nombres les pongo y esas cosillas. No volveré a ser cruel como lo fui con C (a no ser que alguien me toque mucho los pomelos) porque luego me arrepiento y no es plan, amigos.
lunes, septiembre 12, 2011
Guatalaifdisguan
Estaría de puta madre que el día tuviera 30 horas. ¿Y porqué los políticos no han hecho aún nada al respecto?
Decadentes domingos noche.
Ais, que no has hecho nada. Que toca volver a lo mismo. Que sabes que hasta las cuatro no te vas a dormir.
Deberías volver al gimnasio, pero bien. No media hora día sí, día no. Ir bien. Hasta que vuelvas a ser la de junio, por lo menos.
Y, ¿porqué coño sigue haciendo calor si ya no estoy de vacaciones? Hace una semana estaba atacada y ahora... solo quiero que sea otra vez 11 de junio. Realmente era otra persona entonces. El "todavía queda mucho para volver" te hace ser feliz de un modo especial, no te da la sensación de perder el tiempo en no hacer nada. Cuando das vueltas en la cama con la esperanza de que bajen seis grados de repente no cuentas las horas que quedan para que suene el despertador, porque no va a sonar nunca. Pero, ay, amigos, ahora cada vez queda menos arena en el cono superior... y sigo delante del ordenador. Sí, tengo un problema mental. Pero me voy a quedar otro rato. No hay razón en ello, solo que no me apetece quedarme pensando hasta las cuatro sobre el devenir y las temperaturas del fin del verano. Y la opción que queda es visitar cada quince minutos la cocina, buscando al azar la poción mágica del sueño, que quiero pensar que se encuentra en mi nevera.
Deberías volver al gimnasio, pero bien. No media hora día sí, día no. Ir bien. Hasta que vuelvas a ser la de junio, por lo menos.
Y, ¿porqué coño sigue haciendo calor si ya no estoy de vacaciones? Hace una semana estaba atacada y ahora... solo quiero que sea otra vez 11 de junio. Realmente era otra persona entonces. El "todavía queda mucho para volver" te hace ser feliz de un modo especial, no te da la sensación de perder el tiempo en no hacer nada. Cuando das vueltas en la cama con la esperanza de que bajen seis grados de repente no cuentas las horas que quedan para que suene el despertador, porque no va a sonar nunca. Pero, ay, amigos, ahora cada vez queda menos arena en el cono superior... y sigo delante del ordenador. Sí, tengo un problema mental. Pero me voy a quedar otro rato. No hay razón en ello, solo que no me apetece quedarme pensando hasta las cuatro sobre el devenir y las temperaturas del fin del verano. Y la opción que queda es visitar cada quince minutos la cocina, buscando al azar la poción mágica del sueño, que quiero pensar que se encuentra en mi nevera.
viernes, septiembre 09, 2011
Del comienzo del curso. Del comienzo de etapa. De todos los comienzos. O puede que de ninguno.
Y ves a la gente de tu clase, los que te acompañarán durante, por lo menos, los próximos cuatro años, y sientes ganas de preguntarles ¿de verdad vas a ser importante en mi vida? ¿pondremos verdes a todos los demás presentes en la sala juntos? ¿nos vamos a acostar en pleno pedo de fin de exámenes? ¿nos iremos juntos de viaje por Europa? ¿será tu camisa la que limpie mis lágrimas o la que te robe por las mañanas? ¿me ayudarás en las mudanzas? ¿iré a tu boda? ¿seré madrina de tus hijos? ¿quedaremos para cenar un día cualquiera de vacaciones de navidad en casa de uno de nosotros para recordar los viejos tiempos en los que éramos felices sin saberlo porque solo teníamos que pasarnos largas tardes de tedio y estudio? ¿o simplemente seguiremos cada uno con sus amigos del colegio y del instituto y fingiremos que no nos odiamos para poder pedirnos los apuntes?
jueves, septiembre 08, 2011
Parece ser que los globos de helio que se portan mal no van al cielo.
Cuando intentas sacarlos del subsuelo, dos corrientes opuestas se alían hasta conseguir deshacer el nudo que les retiene a tu altura. Ambas corrientes, creadas por sendas puertas de salida, repelen con tal fuerza al globo que este no tiene más remedio que dejarse arrastrar hasta que se ve obligado a pasar a un pasillo paralelo. Y allí se quedará toda la eternidad, porque, ¿cómo sale un globo de helio del metro si no es por la puerta?
lunes, septiembre 05, 2011
Y hablando de piratitas...
"La vida universitaria, la vida mejor".
O eso dicen. De verdad espero que sea cierto.
O eso dicen. De verdad espero que sea cierto.
domingo, septiembre 04, 2011
sábado, septiembre 03, 2011
Sutil vuelta a la rutina
Hacía mucho que no sentía el cambio de peso en mis pies, de las almohadillas a los talones, el cómo pasa la tensión de un abdominal a otro cuando haces un círculo africano, ese momento en el que crees que vas a caerte hasta que tus lumbares se dignan a sujetarte. El ver que te pierdes irremediablemente al combinar tres movimientos. El notar que los brazos no te aguantan más tiempo estirados en quinta, pero que, logrando convencerlos de que solo se sostengan un segundo más, otro más, y otro, consigues finalizar el ejercicio.
Mañana será otro día: no sé cómo voy a lograr levantarme con las agujetas que tendré.
Mañana será otro día: no sé cómo voy a lograr levantarme con las agujetas que tendré.
viernes, septiembre 02, 2011
Conversaciones filosóficas a no tan altas horas de la madrugada
- No, no, tú no llores. Que eres una chica mayor: Una universitaria. Y las universitarias no lloran.
- ¿No? ¿Por nada?
- No, porque tienen infinitos años para arreglar su vida. Nada es irreversible, excepto la muerte. Y somos muy jóvenes, demasiado, como para pensar en la muerte.
- ¿Y antes por qué lloraba?
- Porque eras inmadura y no sabías lo que era la vida.
- Como buena manzanita, tendré que madurar.
- Pero sin caerte del árbol.
- Hay que caer y darse el golpe para madurar, me temo.
- Bueno, te dejo llorar, pero échale la culpa al síndrome premenstrual, que así no preguntan más.
- ¿No? ¿Por nada?
- No, porque tienen infinitos años para arreglar su vida. Nada es irreversible, excepto la muerte. Y somos muy jóvenes, demasiado, como para pensar en la muerte.
- ¿Y antes por qué lloraba?
- Porque eras inmadura y no sabías lo que era la vida.
- Como buena manzanita, tendré que madurar.
- Pero sin caerte del árbol.
- Hay que caer y darse el golpe para madurar, me temo.
- Bueno, te dejo llorar, pero échale la culpa al síndrome premenstrual, que así no preguntan más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)