Hoy unos niños, más pequeños aun que Naranjita (tendrían como doce o trece años) que iban a mi antiguo colegio, estaban sentados en la puerta de un estanco y me han preguntado que si podía comprarles tabaco de cachimba. Les he dicho que no. Se han empezado a descojonar. Seguro que luego han estado cuchicheando sobre aquella tía tan imbécil. Pues muy bien. Pero yo estaba diciéndome "jo, qué mayor soy, ya hasta aparento tener los dieciocho". Hace tres meses que me quejaba porque un puerta me había echado "quince para dieciséis". Ya no sé qué pensar, Quizás debería probar a ponerme esas cremas que aseguran quitarte diez años, solo por probar, que no puedo permitirme envejecer dos años y medio en tan poco tiempo.
La gente de la coral me ha dicho que se me ha puesto cara de universitaria, quizás sea por eso por lo que el mundo me ve más mayor. Cara de que sé echarme un farol al mus, supongo.
Órdago a grandes, a chicas; y a parejas y a juego, si es que llevas.
viernes, septiembre 30, 2011
jueves, septiembre 29, 2011
Diagnóstico
Mandarina Submarina padece un trastorno multipolar, por eso cambias continuamente de persona con la que me refiero a mí misma.
miércoles, septiembre 28, 2011
Mandarina Submarina y la pulsera de "tierra, trágame"
-Sí, a veces digo una parida, tiro de la goma que llevo puesta en la muñeca y desaparezco.
Próximamente, en los mejores cines.
Próximamente, en los mejores cines.
No me odiéis, no todavía
Ahora que esta dirección la conoce mucha gente que sabe que existo en la vida real (y no solo cuatro amigos e I.P.s anónimas que no enlazaban este blog con una persona -¿He dicho persona? Quería decir fruta- ), me va a dar mucha vergüenza escribir todo aquello que he estado escribiendo durante estos extraños meses. Ahora entiendo eso que dice Bi de "soy emocionalmente promiscua". No, no lo soy, más bien todo lo contrario, hay que obligarme bastante para que suelte una palabra, pero sí revelo muchas cosas sobre mí desahogándome por aquí. Yo sé que es mi culpa, que no tendría que publicitar el blog tanto, pero sabéis que lo de las visitas me pierde. Me pierde. Dios, si lo piensas soy muy rara: no quiero que una multitud de conocidos me lea, pero adoro que me digan "Ey, qué buena es esa entrada que habla del eterno retorno, tía".
Intentaré fingir que esas visitas que se registran de municipios de Madrid de los que no había oído hablar hasta hace un mes no existen, a ver si puedo. No prometo nada. Pero seguid hablándome aunque leáis una cosa que os sorprenda (aun para mal). "Por Zeus, Mandarina, no sabíamos que eras así".
Intentaré fingir que esas visitas que se registran de municipios de Madrid de los que no había oído hablar hasta hace un mes no existen, a ver si puedo. No prometo nada. Pero seguid hablándome aunque leáis una cosa que os sorprenda (aun para mal). "Por Zeus, Mandarina, no sabíamos que eras así".
martes, septiembre 27, 2011
No quiero ser una amargada
como mi madre, que se ha pasado todos los años que vivimos en Madrid trabajando en una tienda, cuando ella es médico de esporas. No hace otra cosa, a parte de trabajar, que estudiar y estudiar para oposiciones que no sabe ni cuando son. Hoy ha vuelto de una, y a juzgar por el humor del que viene, diría que no le ha salido muy bien.
¿Y si la vida me lleva por un camino que no espero? ¿Y si paso estos fabulosos años estudiando una carrera para acabar de cajera en un supermercado (cosa que creo bastante improbable)? No iba a dejar de ir a la universidad estos años aunque me aseguraran un futuro así, porque llevo un mesecillo y me lo estoy pasando bastante bien. Pero, no sé, esto de la economía está muy mal, y a ver si no hay trabajo para nada y llega el declive occidental y los dragones asiáticos se hacen con el control del mundo. Bueno, en ese caso yo creo que ni siquiera podría ser cajera.
En fin, frutillas, estudiad y aprended chino, a ver si conseguís fregar escaleras o algo así. Y nada de oposiciones, ¿eh?, que son una mierda y vuestros pequeños cítricos acaban pagando los platos rotos del estrés.
¿Y si la vida me lleva por un camino que no espero? ¿Y si paso estos fabulosos años estudiando una carrera para acabar de cajera en un supermercado (cosa que creo bastante improbable)? No iba a dejar de ir a la universidad estos años aunque me aseguraran un futuro así, porque llevo un mesecillo y me lo estoy pasando bastante bien. Pero, no sé, esto de la economía está muy mal, y a ver si no hay trabajo para nada y llega el declive occidental y los dragones asiáticos se hacen con el control del mundo. Bueno, en ese caso yo creo que ni siquiera podría ser cajera.
En fin, frutillas, estudiad y aprended chino, a ver si conseguís fregar escaleras o algo así. Y nada de oposiciones, ¿eh?, que son una mierda y vuestros pequeños cítricos acaban pagando los platos rotos del estrés.
lunes, septiembre 26, 2011
Me van a dar muchos palos este año.
Porque llevo semanas sin abrir un libro. Porque estoy viviendo de las rentas. Porque paso de todo y me echo otra partidita al mus. Porque twitteo en clase. Porque chateo en clase. Porque a veces ni copio en clase. Y los números no son lo mío, aunque me empeñe. Que tengo una gran capacidad para inventarme las cosas, pero referente a inventarme letras. La única vez que me inventé algo en un examen de números y me salió bien fue demostrando igualdades trigonométricas: cuando no supe como seguir por un lado, lo igualé al segundo y me quedé tan ancha. Y ya ni eso. Va, amigos, va.
Las venas largas este año, había dicho.
Soy una jodida vaga y mira que me han advertido veces que ya no estoy en el colegio, pero yo en mis trece, sigo dejándolo todo para el último momento (¿enero o julio?).
Las venas largas este año, había dicho.
Soy una jodida vaga y mira que me han advertido veces que ya no estoy en el colegio, pero yo en mis trece, sigo dejándolo todo para el último momento (¿enero o julio?).
jueves, septiembre 22, 2011
Malvada, perversa y cruel (3)
Esto de fingir ser maja no es tan difícil ni se me da tan mal. Lo mismo debería adaptarlo como forma de vida.
Pero me va a costar desengancharme de lo mío: siendo hija de la reina del sarcasmo, no me queda menos que ser la princesa.
En fin, como la gente no me conoce aún, después de cada cada vez más sutil bordería (que se me escapan, no lo puedo evitar) suelto una sonrisilla y pongo ojitos, lo me hace parecer doce años más joven, y en consecuencia, inocente y dulce. Ais, ¡qué niña más rica, mira qué ojos tan bonitos, qué pestañas tan largas! ¿Cómo va a decirlo con maldad? Ah, crédulos: Soy malvada, perversa y cruel, y tendré tiempo de demostrarlo. Os aviso ahora para no decepcionaros y que os llevéis una gran ostia. Aunque seguramente me la lleve yo cuando suelte una de las mías y alguien me responda al estilo de Aguacate Epíteto_que_he_decidido_borrar, solo que sin el amor con el que él en el fondo lo hace.
Total, que me conviene solo pensarlo, reírme mentalmente, y que el universo crea que soy tan buena como parezco cuando hago pucheritos. Si es que el teatro español se está perdiendo mucho sin mí, y mi madre lo sabe.
Pero me va a costar desengancharme de lo mío: siendo hija de la reina del sarcasmo, no me queda menos que ser la princesa.
En fin, como la gente no me conoce aún, después de cada cada vez más sutil bordería (que se me escapan, no lo puedo evitar) suelto una sonrisilla y pongo ojitos, lo me hace parecer doce años más joven, y en consecuencia, inocente y dulce. Ais, ¡qué niña más rica, mira qué ojos tan bonitos, qué pestañas tan largas! ¿Cómo va a decirlo con maldad? Ah, crédulos: Soy malvada, perversa y cruel, y tendré tiempo de demostrarlo. Os aviso ahora para no decepcionaros y que os llevéis una gran ostia. Aunque seguramente me la lleve yo cuando suelte una de las mías y alguien me responda al estilo de Aguacate Epíteto_que_he_decidido_borrar, solo que sin el amor con el que él en el fondo lo hace.
Total, que me conviene solo pensarlo, reírme mentalmente, y que el universo crea que soy tan buena como parezco cuando hago pucheritos. Si es que el teatro español se está perdiendo mucho sin mí, y mi madre lo sabe.
miércoles, septiembre 21, 2011
Granada.
Granada debería darse cuenta de muchas cosas: de que está perdiendo el tiempo con él, que no la merece ni la valora, que es un paleto violento, de que ni compensa el tiempo de sufrir con el de estar bien. Que se ha acostumbrado a él y por eso le cuesta desengancharse, pero que necesita dejarlo definitivamente, porque han sido tantas las falsas alarmas que los ultimátums no sirven para nada. Que ha tenido cuatro años más para madurar y no lo ha hecho, no lo va a hacer en dos días ni porque ella se lo pida. Que él no va a cambiar ni a dejar de mentir, que no tiene derecho a decirle qué puede y qué no puede hacer. Que si ella quiere, sale, igual que hace él con cuidado de que ella no se entere. Y no pasa nada porque se suban fotos. Que ambos tienen ya una edad como para escribir con todas las letras y con las mayúsculas donde son necesarias.
Que le mandes a la mierda, coño, que dos años eran más de lo que se merecía (y te lo digo porque te quiero).
Y Lima, Manzanita, el Sr. Najanja, el de forma cúbica, D., tantos otros (incluyendo tu abuela) y yo estamos hartos de decírtelo, pero a ver si abres los ojos de una vez. Y vives tu nueva vida, que es una etapa que aun tienes que disfrutar.
Que le mandes a la mierda, coño, que dos años eran más de lo que se merecía (y te lo digo porque te quiero).
Y Lima, Manzanita, el Sr. Najanja, el de forma cúbica, D., tantos otros (incluyendo tu abuela) y yo estamos hartos de decírtelo, pero a ver si abres los ojos de una vez. Y vives tu nueva vida, que es una etapa que aun tienes que disfrutar.
martes, septiembre 20, 2011
Hoy es un día gris
Sí, a parte de que he dormido mal, la piscina ha sido tapada con la lona azul hasta el próximo verano. Y eso que hace siglos que no me meto. Pero, no sé, me hacía ilusión volver a casa muerta de calor, ver a los vecinos chapoteando y pensar "ahora mismo bajo". Luego me venía la pereza, me desmayaba en el sofá durante un ratillo y para cuando me despertaba, ya se había pasado el momento.
Ala, pues mañana sí que me va a apetecer de verdad y no voy a poder, jolín.
Ala, pues mañana sí que me va a apetecer de verdad y no voy a poder, jolín.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)