domingo, febrero 19, 2012
viernes, febrero 17, 2012
martes, febrero 14, 2012
Noviembre 2011
puede que empiece a pensar que esto es cierto
puede que haga mal
puede que tengan razon y yo no lo vea
puede que sea demasiado cobarde
puede que el traqueteo del tren no me ayude a escribir
puede que haga mal
puede que tengan razon y yo no lo vea
puede que sea demasiado cobarde
puede que el traqueteo del tren no me ayude a escribir
jueves, febrero 09, 2012
Me odio por esto, que lo sepais
Odio esa sensación de cuando no soportas a alguien, pero es un alguien a quien estás obligada a ver a diario. No solo a ver. A tratar con. Que no le puedes decir las cosas a la cara, vaya, porque no estás segura de que consecuencias va a tener. ¿Se dará cuenta de cómo es y cambiará o simplemente se creará una horrible situación de incomodidad hasta que te echen de la carrera en tercero o se pire ella? Pues eso, que te lo callas.
Pero es que es superior a tus fuerzas, te satura, te satura. Te dan ganas de decir "QUETECALLESYAMADREMÍAQUEPESADEZDEFRUTAAANIMALOCOSA". Gracias a Zeus, antes de que llegue el momento en el que, de verdad, necesites elegir entre gritárselo o estallar, acaba el día, y meditas y se te pasa.
Al día siguiente, haces propósito de enmienda. Tranquila, Mandarina, no puede ser tan malo. ¿No puede ser tan malo? ¿NO PUEDE SER TAN MALO? Es peor. Va, inspira, espira, y otra vez a empezar. Es fácil. No escuches, no veas, concéntrate. Mira al fondo, hay una mancha de humedad en la pared. Parece... parece... mierda, que no se me ocurre a que se parece y estoy empezando a oír. Desisto. Desisto. Vuelve a empezar. No puedo. Cojo aire, abro la boca, y lo digo.
Ala.
Qué borde soy.
"Jo, Mandarina, es que eres mala". SRSLY, NO. Pero debería empezar a ser más sutil. A lo eoìfdsopkmnvcxoeognirtsanomsoyutsoleuqadnaseupendcoipdeocdopidemklc. No sé si me entendéis.
CÓMO SER BORDE SIN QUE SE NOTE.
1) Encuentra a alguien que la aguante menos que tú y poneos a hablar de lo que hace. Esto suele ser un problema, porque esa persona no existe. Y además, es un tanto... extraño ponerte a buscarla. Hola, no aguanto a alguien, y necesito ponerle verde en voz alta y que alguien me dé la razón. ¿Crees que valdrías para el puesto? Imagínate que te dice que le cae bien.
2) Busca maneras de evadirte cuando llegues a altos niveles de... arght, ya que lo de las manchas en la pared no funciona. Puede ser cualquier cosa. Incluso formas de matarla. Lenta y dolorosamente. No, eso no, algo más tranquilo. Cómo torturarla. Mandarina, haz el favor. Vale, maneras de... de... de... de pegarle un chicle al pelo sin que se dé cuenta. Eso está mejor. ¿Ves? Campeona, estoy orgullosa de ti.
3) Crea un código secreto con el que poder escribir lo que piensas sin que esa persona lo entienda. sfsijsopvsjkofwepokdsognirtsetseomoconuendpoicoierokdfsñko.
Y si todo esto no funciona, quédate todo el día jugando al mus.
Porque, Maracuyá, yo te juro que he intenado hacerte caso con eso de contar hasta mil. Puede que a ti te funcione, pero yo no se contar hasta tanto. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, diez, mil y mil, ¿no?
Pero es que es superior a tus fuerzas, te satura, te satura. Te dan ganas de decir "QUETECALLESYAMADREMÍAQUEPESADEZDEFRUTAAANIMALOCOSA". Gracias a Zeus, antes de que llegue el momento en el que, de verdad, necesites elegir entre gritárselo o estallar, acaba el día, y meditas y se te pasa.
Al día siguiente, haces propósito de enmienda. Tranquila, Mandarina, no puede ser tan malo. ¿No puede ser tan malo? ¿NO PUEDE SER TAN MALO? Es peor. Va, inspira, espira, y otra vez a empezar. Es fácil. No escuches, no veas, concéntrate. Mira al fondo, hay una mancha de humedad en la pared. Parece... parece... mierda, que no se me ocurre a que se parece y estoy empezando a oír. Desisto. Desisto. Vuelve a empezar. No puedo. Cojo aire, abro la boca, y lo digo.
Ala.
Qué borde soy.
"Jo, Mandarina, es que eres mala". SRSLY, NO. Pero debería empezar a ser más sutil. A lo eoìfdsopkmnvcxoeognirtsanomsoyutsoleuqadnaseupendcoipdeocdopidemklc. No sé si me entendéis.
CÓMO SER BORDE SIN QUE SE NOTE.
1) Encuentra a alguien que la aguante menos que tú y poneos a hablar de lo que hace. Esto suele ser un problema, porque esa persona no existe. Y además, es un tanto... extraño ponerte a buscarla. Hola, no aguanto a alguien, y necesito ponerle verde en voz alta y que alguien me dé la razón. ¿Crees que valdrías para el puesto? Imagínate que te dice que le cae bien.
2) Busca maneras de evadirte cuando llegues a altos niveles de... arght, ya que lo de las manchas en la pared no funciona. Puede ser cualquier cosa. Incluso formas de matarla. Lenta y dolorosamente. No, eso no, algo más tranquilo. Cómo torturarla. Mandarina, haz el favor. Vale, maneras de... de... de... de pegarle un chicle al pelo sin que se dé cuenta. Eso está mejor. ¿Ves? Campeona, estoy orgullosa de ti.
3) Crea un código secreto con el que poder escribir lo que piensas sin que esa persona lo entienda. sfsijsopvsjkofwepokdsognirtsetseomoconuendpoicoierokdfsñko.
Y si todo esto no funciona, quédate todo el día jugando al mus.
Porque, Maracuyá, yo te juro que he intenado hacerte caso con eso de contar hasta mil. Puede que a ti te funcione, pero yo no se contar hasta tanto. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, diez, mil y mil, ¿no?
martes, enero 31, 2012
Propósito de año nuevo... chino... atrasado
Que digo yo que apruebo todas este cuatri. Si me pongo a estudiar desde el principio. Si dejo de faltar a clase y aprovecho el tiempo que pierdo en la renfe. Si no duermo la siesta por sistema. Si abandono el mus (que tan mal se me da). Si los días antes de los exámenes estudio, y no "estudio".
Empiezo mañana. De verdad. Lo juro. No me miréis así. Que ya va en serio.
Empiezo mañana. De verdad. Lo juro. No me miréis así. Que ya va en serio.
domingo, enero 29, 2012
doscuatroochodieciséistreintaydossesentaycuatrocientoveintiochodoscientoscincuentayséisyasí
Perdonadme. Sé que estáis esperando a que actualice. Sí, esos cuatro que aún seguís haciendo visitas. Pero es que estoy atravesando una sequía creativa.
Vale, eso es mentira. Solo es que me autocensuro. Y que no encuentro el momento de escribir aquí. Incluso puede que haya vuelto a la libreta. Sí, a esa fea que a nadie se lo ocurriría leer. Quizás me haya hecho otro blog.
Vale, no. Me siento incapaz de buscar otro pseudónimo la mitad de bueno que este. Y además, no sería lo mismo.
Es que dedico el tiempo que antes empleaba en escribir en otra clase de chorradas, como ser gilipollas perdida y sonreírle al aire y tal.
Por cierto, que sé que ardéis en deseos de saber, entre Naranjita y el Arcipreste, nada nuevo. Solo que él no se ha puesto la sudadera roja que tanto le gusta a mi hermana. Todo un drama.
Vale, eso es mentira. Solo es que me autocensuro. Y que no encuentro el momento de escribir aquí. Incluso puede que haya vuelto a la libreta. Sí, a esa fea que a nadie se lo ocurriría leer. Quizás me haya hecho otro blog.
Vale, no. Me siento incapaz de buscar otro pseudónimo la mitad de bueno que este. Y además, no sería lo mismo.
Es que dedico el tiempo que antes empleaba en escribir en otra clase de chorradas, como ser gilipollas perdida y sonreírle al aire y tal.
Por cierto, que sé que ardéis en deseos de saber, entre Naranjita y el Arcipreste, nada nuevo. Solo que él no se ha puesto la sudadera roja que tanto le gusta a mi hermana. Todo un drama.
jueves, enero 19, 2012
¡Bueeenos días!
He vuelto, sí, he vuelto. ¡Sigo viva!
No me echan este año de la universidad, pero... tampoco creáis que los resultados son para tirar cohetes.
Voy a tener que aprender a escribir otra vez, que ya no me acuerdo bien de como se hacía para que de vez en cuando quedara graciosos y tal.
De momento, me río (y mucho) de esto: http://mandarinasubmarina.blogspot.com/2011/05/soy-una-vaga-suertuda.html. Por favor, matar a la autriz, que la odio y la envidio y quiero hacerla trocitos para alimentar a mis hámsters carnívoros.
También me río de http://mandarinasubmarina.blogspot.com/2011/05/m2.html, esto ya porque sí y porque Melocotón lo peta mazo. Ala.
A ver si se me ocurre algo digno de ser escrito de aquí a mayo.
Be good and party hard. I mean, study.
No me echan este año de la universidad, pero... tampoco creáis que los resultados son para tirar cohetes.
Voy a tener que aprender a escribir otra vez, que ya no me acuerdo bien de como se hacía para que de vez en cuando quedara graciosos y tal.
De momento, me río (y mucho) de esto: http://mandarinasubmarina.blogspot.com/2011/05/soy-una-vaga-suertuda.html. Por favor, matar a la autriz, que la odio y la envidio y quiero hacerla trocitos para alimentar a mis hámsters carnívoros.
También me río de http://mandarinasubmarina.blogspot.com/2011/05/m2.html, esto ya porque sí y porque Melocotón lo peta mazo. Ala.
A ver si se me ocurre algo digno de ser escrito de aquí a mayo.
Be good and party hard. I mean, study.
viernes, enero 13, 2012
Y yo tengo que estudiar
Muy mal, Mandarina, si te habías dejado Física era para estudiar Cálculo, y no para estar tres días dándole a "Actualizar" y no encontrar nada nuevo, porque todo el mundo se encontraba estudiando arduamente.
En fin, ya no se puede hacer nada.
Bueno, sí, estudiar y dejar el tuenti, el twitter, el whatsapp y el blog.
Pero vamos, que es imposible. Mandarina, deja de escribir o te pego. ¡Qué pares ya! Jolín, pues que paren ellas de contestarme, no es mi culpa, es que no voy a ser tan borde de no contestar. Pues ponlo en silencio, y así, como no te enteras, no cuenta como que no contestas por que no quieres.Ya, pero... ¿y si alguien me manda algo importante para el examen? Que cambian el aula donde se realiza, que no va a contar la nota de los parciales, que hay aprobado general, que se ha incendidado la universidad, o que lo posponen para dentro de un siglo... Y yo sin enterarme, eso no puede ser. Eso no va a pasar y lo sabes. Déjame soñar. No, no te dejo, que tienes que estudiar. Pero, pero, pero... Vas a ir a papá y te va a quitar el wifi.
En fin, ya no se puede hacer nada.
Bueno, sí, estudiar y dejar el tuenti, el twitter, el whatsapp y el blog.
Pero vamos, que es imposible. Mandarina, deja de escribir o te pego. ¡Qué pares ya! Jolín, pues que paren ellas de contestarme, no es mi culpa, es que no voy a ser tan borde de no contestar. Pues ponlo en silencio, y así, como no te enteras, no cuenta como que no contestas por que no quieres.Ya, pero... ¿y si alguien me manda algo importante para el examen? Que cambian el aula donde se realiza, que no va a contar la nota de los parciales, que hay aprobado general, que se ha incendidado la universidad, o que lo posponen para dentro de un siglo... Y yo sin enterarme, eso no puede ser. Eso no va a pasar y lo sabes. Déjame soñar. No, no te dejo, que tienes que estudiar. Pero, pero, pero... Vas a ir a papá y te va a quitar el wifi.
sábado, enero 07, 2012
Esperando tiempos mejores
Frutitas, tengo muchos exámenes y casi no he empezado a estudiar. Así que me despido (-Mentira, mentira, mentira, vas a perder el tiempo igual aunque no sea por aquí. -Duendecillos, ¿queréis iros un ratín a la mierda?) hasta nueva orden.
Sé que esto supondrá una caída horrible en mi número de visitas mensual, por lo que no descarto la aparición una chorri-entrada de vez en cuando con el único fin de ver que no tengo 0 visitas cada día.
También puede que eso sea mentira y lo único que pretenda es que os metáis aquí una vez a la semana a ver si he publicado algo. En cualquier caso, me vale.
Pasadlo bien, estudiad y procurad dormir unas 6 horas mínimas, que luego pasa lo que pasa: perdemos trenes, nos dormimos en los mismos y nos pasamos la parada, nos dejamos en casa en carné de la universidad, regalamos los apuntes del examen de mañana, nos da un ataque de ansiedad por el exceso de café consumido, decimos paridas muy frikis sobre Gauss, intentamos dividir por cero, nuestras madres nos cortan la luz... en fin, una serie de cosas a las que nos tendremos que acostumbrar, porque sé que dormir vamos a dormir poco.
Atentamente: una Mandarina que va por el tema 3 de Álgebra y va a morirse un rato (dos semanas o así).
Sé que esto supondrá una caída horrible en mi número de visitas mensual, por lo que no descarto la aparición una chorri-entrada de vez en cuando con el único fin de ver que no tengo 0 visitas cada día.
También puede que eso sea mentira y lo único que pretenda es que os metáis aquí una vez a la semana a ver si he publicado algo. En cualquier caso, me vale.
Pasadlo bien, estudiad y procurad dormir unas 6 horas mínimas, que luego pasa lo que pasa: perdemos trenes, nos dormimos en los mismos y nos pasamos la parada, nos dejamos en casa en carné de la universidad, regalamos los apuntes del examen de mañana, nos da un ataque de ansiedad por el exceso de café consumido, decimos paridas muy frikis sobre Gauss, intentamos dividir por cero, nuestras madres nos cortan la luz... en fin, una serie de cosas a las que nos tendremos que acostumbrar, porque sé que dormir vamos a dormir poco.
Atentamente: una Mandarina que va por el tema 3 de Álgebra y va a morirse un rato (dos semanas o así).
jueves, enero 05, 2012
A SS.MM. de Oriente
Queridos Reyes Magos, como este año me he portado muy bien, he recogido la habitación, me he comido todas las verduras y he estudiado mucho mucho, quería pediros volver a ser pequeña y vivir este día como antes.
Sí, cuando nos juntábamos todos los primos (existentes), algunos primos de primos, amigos de primos e hijos de amigos de los progenitores de los anteriores y subíamos a la azotea de la Plaza Mayor, tomábamos chocolate mientras repetíamos lo que esperábamos encontrar a la mañana siguiente en nuestros respectivos salones.
Después, aparecían las primeras carrozas de la cabalgata, que veíamos desde el balcón. Reconozco que a mí me aburría mayúsculamente ver cómo pasaban los caballitos y los polis, y las luececitas y las chorraditas de estas, hasta que llegaban los reyes. Mi tío, el padre de Fresa, que siempre se ha creído muy gracioso, siempre le gritaba a todos los reyes "NO TE OLVIDES DE LA CACA DE CAMELLO PARA MANDARINA", y claro, ya me podéis imaginar a mí, casi llorando, "Noooooooooo, a mí, no, jopetas, yo quiero el armario de babyborn".
Luego, iba a casa de mis abuelos a dormir, y mis papás se quedaban en la tienda de mis otros abuelitos, ayudando a cerrar, porque esa noche, como los reyes se podían haber olvidado de algo, dejaban la tienda abierta hasta muy muy tarde. Le dejábamos unas copitas con lo que quisiéramos, y la bañera llena de agua, para los camellos. Entonces, Naranjita y yo dormíamos en la cama grande de mis abuelos, a pesar de que intentábamos quedarnos despiertas para ver a los reyes. Luego, yo me levantaba a las seis de la mañana para asegurarme, iba corriendo al salón, que estaba lleeeeeeeno de colores brillantes, y volvía para despertar a mi hermana, quien me había advertido horas antes que ni se me ocurriera despertarla antes de las nueve. Pero yo decía "¡Te han traído noséquécosaquellevaspidiendomediavida!", algo que era claramente mentira y que conseguía que ella casi saltase de la cama para ir al salón, y ponernos a abrir regalos como locas.
A veces se podía adivinar qué era un regalo sin abrirlo, pero claro, en eso inviertes demasiado tiempo, así que solo rentaba para hacer una averiguación: si es blandito es ropa. Con lo que determinabas que ese paquete no era interesante, podía ser arrojado al mar o, en su defecto, desterrado hasta un lugar del sofá donde convivían los regalos non gratos. Porque, ¿quién quiere que los reyes traigan ropa? Si eso te lo van a comprar tus papás. Es un regalo perdido. Si venían los reyes era para traer juguetes, jolines, juguetes.
Entre tanto, se despertaba algún mayor y nos hacía el desayuno (con un gran trozo de roscón, en el que habíamos buscado previamente la sorpresa con ayuda de un cuchillo), mientras nos sermoneaba sobre que teníamos que esperar a que se levantaran todos para abrir los regalos, que no podía ser eso, y que, además, no había que madrugar tanto, que los regalos no iban a desaparecer.
Luego llamabamos a los primos y descubríamos que teníamos muchos regalos en común (aunque Oh, Marta, tú que eres tan lista siempre tenía muchas más cosas que los demás).
Cuando se acababan los regalos, no pasaba nada, quedaban más en casa del pueblo. Y además, empezaba otra vez el cole, y era chachi, porque el primer día llevábamos nuestro regalo favorito y jugábamos con el de nuestros compañeros. Lo odioso era descubrir que eso que no te habían regalado sí que se lo habían traído a esa persona idiota que secaba malas notas y se peleaba con todo el mundo.
Sí, cuando nos juntábamos todos los primos (existentes), algunos primos de primos, amigos de primos e hijos de amigos de los progenitores de los anteriores y subíamos a la azotea de la Plaza Mayor, tomábamos chocolate mientras repetíamos lo que esperábamos encontrar a la mañana siguiente en nuestros respectivos salones.
Después, aparecían las primeras carrozas de la cabalgata, que veíamos desde el balcón. Reconozco que a mí me aburría mayúsculamente ver cómo pasaban los caballitos y los polis, y las luececitas y las chorraditas de estas, hasta que llegaban los reyes. Mi tío, el padre de Fresa, que siempre se ha creído muy gracioso, siempre le gritaba a todos los reyes "NO TE OLVIDES DE LA CACA DE CAMELLO PARA MANDARINA", y claro, ya me podéis imaginar a mí, casi llorando, "Noooooooooo, a mí, no, jopetas, yo quiero el armario de babyborn".
Luego, iba a casa de mis abuelos a dormir, y mis papás se quedaban en la tienda de mis otros abuelitos, ayudando a cerrar, porque esa noche, como los reyes se podían haber olvidado de algo, dejaban la tienda abierta hasta muy muy tarde. Le dejábamos unas copitas con lo que quisiéramos, y la bañera llena de agua, para los camellos. Entonces, Naranjita y yo dormíamos en la cama grande de mis abuelos, a pesar de que intentábamos quedarnos despiertas para ver a los reyes. Luego, yo me levantaba a las seis de la mañana para asegurarme, iba corriendo al salón, que estaba lleeeeeeeno de colores brillantes, y volvía para despertar a mi hermana, quien me había advertido horas antes que ni se me ocurriera despertarla antes de las nueve. Pero yo decía "¡Te han traído noséquécosaquellevaspidiendomediavida!", algo que era claramente mentira y que conseguía que ella casi saltase de la cama para ir al salón, y ponernos a abrir regalos como locas.
A veces se podía adivinar qué era un regalo sin abrirlo, pero claro, en eso inviertes demasiado tiempo, así que solo rentaba para hacer una averiguación: si es blandito es ropa. Con lo que determinabas que ese paquete no era interesante, podía ser arrojado al mar o, en su defecto, desterrado hasta un lugar del sofá donde convivían los regalos non gratos. Porque, ¿quién quiere que los reyes traigan ropa? Si eso te lo van a comprar tus papás. Es un regalo perdido. Si venían los reyes era para traer juguetes, jolines, juguetes.
Entre tanto, se despertaba algún mayor y nos hacía el desayuno (con un gran trozo de roscón, en el que habíamos buscado previamente la sorpresa con ayuda de un cuchillo), mientras nos sermoneaba sobre que teníamos que esperar a que se levantaran todos para abrir los regalos, que no podía ser eso, y que, además, no había que madrugar tanto, que los regalos no iban a desaparecer.
Luego llamabamos a los primos y descubríamos que teníamos muchos regalos en común (aunque Oh, Marta, tú que eres tan lista siempre tenía muchas más cosas que los demás).
Cuando se acababan los regalos, no pasaba nada, quedaban más en casa del pueblo. Y además, empezaba otra vez el cole, y era chachi, porque el primer día llevábamos nuestro regalo favorito y jugábamos con el de nuestros compañeros. Lo odioso era descubrir que eso que no te habían regalado sí que se lo habían traído a esa persona idiota que secaba malas notas y se peleaba con todo el mundo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)