Hola, sí, soy yo. Bien, ¿y tú? Me alegro.
Aprovecho que a todo el mundo se le ha olvidado que Mandarina tenía un blog para matar la ansiedad que me provoca el haber perdido tres meses y pico y tener que escribir sobre no sé muy bien el qué para el viernes que viene.
¿En qué has invertido estos últimos tres meses, en vez de a currar en el Trabajo de Fin de Grado de esa carrera que te apasiona?, os estaréis preguntando.
¿En aprovechar el Erasmus para viajar? Meh, no del todo. Algún viaje me he pegado, pero pensaba que en mi año de Erasmus recorrería Europa y la verdad es que he descubierto que soy una comodona a la que le gustan las duchas sin honguitos, los colchones mullidos y tener siempre otro par de zapatos secos al que poder recurrir en caso de lluvia continental.
¿En encontrar al guiriamor de tu vida? Desde luego que no. Cada día que pasa me doy más cuenta de que voy a tener que empezar a cogerle cariño a los animales porque tener gatos es lo único que evitará que muera sola.
Bueno, no importa, ¿en hacer muchos amigos? ¿en salir de fiesta, en pasártelo bien? Pues tampoco. Soy un coñazo de tía con ligera fobia a socializar. Y abstemia. Este mix no promueve eso de que hable con la gente y demuestre todo lo que tengo para dar al mundo, como que tenía un blog en mi última etapa de adolescencia, que lo dejé por Twitter, a Twitter por Instagram y a Instagram por la llegada de la edad madura de esa en la que trabajas y te quejas de los jefes.
Entonces, ¿en realizar esas metas personales que en nuestra vida cotidiana no podemos hacer por falta de tiempo o de medios? Puede, si esas metas personales pasan por dormir nueve horas al día, comer por encima de tus posibilidades y quejarte por WhatsApp del mal tiempo que hace en este país de mierda.
domingo, mayo 15, 2016
domingo, abril 13, 2014
La historia de Naranjita con el Arcipreste (II)
Hace mucho tiempo (año y pico), en una galaxia muy cercana (esta misma), os conté la historia (inexistente) entre el Arcipreste y mi hermana. También quedé en contaros los nuevos capítulos.Y, aparte de que he tenido esto muuuuuy abandonado, no os he contado nada nuevo porque no ha habido nada nuevo.
Quiero decir que mi hermana sigue con el "Oh, qué guapo es" cada vez que le ve, pero dado que a) ya no van a la misma clase y que b) mi hermana se enamora diariamente en la calle/metro/gimnasio/cafetería/biblioteca, tampoco le echa tanto de menos como cabría esperar.
Y, en fin, todo esto que os he contado no es más que una excusa para escribir sobre lo que tenía pensado:
Los enamoramientos continuos de Naranjita,
que es realmente como debería llamarse esta entrada.
En la entrada anteriormente citada (la cual, a excepción de Naranjita y quizás, Manzanita, no recordaréis), me refería a mi hermana como una persona que vive una segunda edad del pavo. Esto no es del todo cierto, ya que tanto mi hermana como yo no tuvimos edad del pavo cuando tocaba (porque Madre Sabe Más aka Clementina nos tenía encerradas en una torre y durante años nos hizo creer que los hombres eran seres malvados que solo querían encontrar la corona y luego huir a una isla que tienen en la que toman zumo de cocos en hamacas entre palmeras). La diferencia entre Naranjita y yo es que cuando nos escapamos de la torre, yo ya no tenía edad de estar pava, así que nunca lo estuve, pero ella... Ella estaba justo en el punto en el que a la gente normal se le pasa, así que recogió el testigo de toda su generación y aun sigue esparciendo el pavo que acumuló durante tantos días sola en su ventana, tantos años sin poder salir, sin saber cómo era el mundo.
Pues ahora que por fin ya ve la luz y la niebla se ha marchado, esta le permite otear en la distancia tremendos maromacos cada tres minutos. Y esto me daría igual si no fuera porque cada vez que llego a casa a las mil con ganas de fregar los tuppers, hacerme la comida del día siguiente y dormir hasta que el despertador me lo permita, me toca aguantar la historia del Médico/Fisio/Podólogo al que ha estado mirando descaradamente en la biblioteca cuando este no se daba cuenta hasta que la ha pillado. Y luego éste le ha mirado todo el rato hasta que ella se ha ido y luego se lo ha encontrado en la cafetería y estaba con sus amigos pero a ellos no les hacía caso porque solo la miraba a ella y encima luego en el metro se ha ido en la misma dirección que ella y cree que él se ha pasado su parada a posta pero como ella iba con Frutaíta pues él no se ha atrevido a acercarse y a ver si se lo encuentra al día siguiente qué guapo es por favor no sabe cómo no lo ha visto antes porque madre mía que pivón lo mismo le ha puesto un tuit en insertcoin lo va a mirar luego espera que vaya a la sangriada porfitas universo haz lo posible y a lo mejor ahí cuando vayan chuzis él la hablará y le pedirá el guasap y tontearán y un día quedarán y surgirá el amor y cuando se casen pues Manzanita y yo seremos las madrinas de sus primogénitas mellizas y luego cuando las niñas vayan a la universidad vivirán en un chalet en Sandía y sus nietos irán a verles en vacaciones blablablazzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz.
Y así día tras día con un dios griego incitador al pecado distinto.
En fin, seguro que si lo piensas muy fuerte, el universo te hará caso y un día de estos al final cualquier Presioso te hablará. Pero el universo no tiene poder infinito, así que concéntrate solo en uno.
Quiero decir que mi hermana sigue con el "Oh, qué guapo es" cada vez que le ve, pero dado que a) ya no van a la misma clase y que b) mi hermana se enamora diariamente en la calle/metro/gimnasio/cafetería/biblioteca, tampoco le echa tanto de menos como cabría esperar.
Y, en fin, todo esto que os he contado no es más que una excusa para escribir sobre lo que tenía pensado:
Los enamoramientos continuos de Naranjita,
que es realmente como debería llamarse esta entrada.
En la entrada anteriormente citada (la cual, a excepción de Naranjita y quizás, Manzanita, no recordaréis), me refería a mi hermana como una persona que vive una segunda edad del pavo. Esto no es del todo cierto, ya que tanto mi hermana como yo no tuvimos edad del pavo cuando tocaba (porque Madre Sabe Más aka Clementina nos tenía encerradas en una torre y durante años nos hizo creer que los hombres eran seres malvados que solo querían encontrar la corona y luego huir a una isla que tienen en la que toman zumo de cocos en hamacas entre palmeras). La diferencia entre Naranjita y yo es que cuando nos escapamos de la torre, yo ya no tenía edad de estar pava, así que nunca lo estuve, pero ella... Ella estaba justo en el punto en el que a la gente normal se le pasa, así que recogió el testigo de toda su generación y aun sigue esparciendo el pavo que acumuló durante tantos días sola en su ventana, tantos años sin poder salir, sin saber cómo era el mundo.
Pues ahora que por fin ya ve la luz y la niebla se ha marchado, esta le permite otear en la distancia tremendos maromacos cada tres minutos. Y esto me daría igual si no fuera porque cada vez que llego a casa a las mil con ganas de fregar los tuppers, hacerme la comida del día siguiente y dormir hasta que el despertador me lo permita, me toca aguantar la historia del Médico/Fisio/Podólogo al que ha estado mirando descaradamente en la biblioteca cuando este no se daba cuenta hasta que la ha pillado. Y luego éste le ha mirado todo el rato hasta que ella se ha ido y luego se lo ha encontrado en la cafetería y estaba con sus amigos pero a ellos no les hacía caso porque solo la miraba a ella y encima luego en el metro se ha ido en la misma dirección que ella y cree que él se ha pasado su parada a posta pero como ella iba con Frutaíta pues él no se ha atrevido a acercarse y a ver si se lo encuentra al día siguiente qué guapo es por favor no sabe cómo no lo ha visto antes porque madre mía que pivón lo mismo le ha puesto un tuit en insertcoin lo va a mirar luego espera que vaya a la sangriada porfitas universo haz lo posible y a lo mejor ahí cuando vayan chuzis él la hablará y le pedirá el guasap y tontearán y un día quedarán y surgirá el amor y cuando se casen pues Manzanita y yo seremos las madrinas de sus primogénitas mellizas y luego cuando las niñas vayan a la universidad vivirán en un chalet en Sandía y sus nietos irán a verles en vacaciones blablablazzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz.
Y así día tras día con un dios griego incitador al pecado distinto.
En fin, seguro que si lo piensas muy fuerte, el universo te hará caso y un día de estos al final cualquier Presioso te hablará. Pero el universo no tiene poder infinito, así que concéntrate solo en uno.
sábado, noviembre 02, 2013
Shimmy, shimmy, shimmy, camello, africano y ¡manos de jazz!
Cuando hasta la más purista bailarina de oriental empieza a incluir pasos de jazz en sus córeos, te das cuenta de que la humanidad está condenada a la fusión, y eso es, a la vez, el más maravilloso futuro para mundo y la total destrucción de la identidad.
miércoles, marzo 13, 2013
Repertir asignaturas
En primero de carrera eres feliz. Porque eres novato y no tienes ni puta idea de la vida, y en la ignorancia está la felicidad. Así que te vas a la cafetería, juegas al mus mientras desayunas, juegas al mus mientras re-desayunas, te vas al Montaditos a tomar unas cervezas mientras juegas al mus, vuelves a la cafetería y te echan porque es hora de comer, te enteras de que había prácticas, vas a comprar los componentes de las prácticas, preguntas si va a dar tiempo a otra de mus antes de las prácticas, y, como no da tiempo, juegas al mus, pero echando órdagos a la mínima. Luego te vas a casa, y ya que tienes examen de Álgebra/Cálculo/Electrónica/Estadística en dos días, haces los tres primeros ejercicios, y como es muy fácil y lo llevas bien, te vas a dormir tan feliz.
Y así, sin explicarte muy bien el cómo, porque te lo sabías de puta madre, suspendes.
Y llega junio, y es poco tiempo y mucha materia... y suspendes porque no tenías ni puta idea.
Pero, amigo, en julio te toca hacer la matrícula. Y parece que no es muy barata, no.
Así que te prometes que vas a estudiar mucho mucho, que esto no te va a volver a pasar.
Y llegas a segundo. Bueno, a una cosa que está entre primero y segundo. Digamos, 1.7º curso.
Y tienes que volver a asistir a unas clases idénticas a las del año pasado.
Llegados a este punto, hay dos tipos de signaturas:
Y así, sin explicarte muy bien el cómo, porque te lo sabías de puta madre, suspendes.
Y llega junio, y es poco tiempo y mucha materia... y suspendes porque no tenías ni puta idea.
Pero, amigo, en julio te toca hacer la matrícula. Y parece que no es muy barata, no.
Así que te prometes que vas a estudiar mucho mucho, que esto no te va a volver a pasar.
Y llegas a segundo. Bueno, a una cosa que está entre primero y segundo. Digamos, 1.7º curso.
Y tienes que volver a asistir a unas clases idénticas a las del año pasado.
Llegados a este punto, hay dos tipos de signaturas:
a)las que te quedaron con un cuatro y pico: estas son las divertidas. En estas, todo es muy fácil y muy obvio. Y los novatos preguntan subnormalidades. Son muy graciosos. No entienden que, aunque existan las derivadas parciales, la función no es derivable.
b) las que te dejaste. Estas son, de nuevo, divididas en dos categorías:
-b1)aquellas de las que no has vuelto a saber nada desde que las suspendiste: en ellas, solo te suena, y muy poco, el primer tema. Aglomeran una serie de descubrimientos. "Ah, ahora toda mi existencia tiene mucho más sentido", oirías, si pudieras oír los pensamientos de los sufridos estudiantes en tercera convocatoria.-b2)las que, en teoría, necesitabas saber para cursar una asignatura de segundo que te has cogido porque eres un valiente y molas mazo: estas son parecidas a las asignaturas de tipo a, aunque un poco más difíciles y menos graciosas. Generalmente, las jacosas dudas de los enanos te transportan un año hacia atrás, y puedes oírte a ti mismo, un año más joven, comentándoselo al de al lado. "¿Por qué pone 'j', si es un número complejo?¿Por qué no pone 'i'? Dios mío, no lo entiendo. Si pone '-', ¿qué hace moviendo la gráfica hacia la derecha? Este profesor se ha equivocado. Menudo inútil. Levanta la mano y dile que está mal, que yo no sé explicárselo en inglés"
martes, marzo 12, 2013
Los 20 de Manzanita
Querida Manzanita:
Sí, ha pasado un año más. Ya lo sé, no es cualquier año. Toca cambiar las decenas. Y eso supone dejar muchas cosas atrás.
Intentemos mirarlo con positivismo. Lo malo es que tú acostumbras a cumplir años antes que yo, y así, no tengo ningún consejo que darte.
Seguro que no son tan malos. Seguro que los twenty tienen un montón de cosas buenas por pasar. Mejores que los teen. Tú piénsalo. ¿Sabes qué te espera esta nueva década que se presenta?
Apuesto a que te esperan muchísimos viajes, incluso algunos que duren cursos enteros. Irás en bici a una universidad de cualquier ciudad de Europa y harás amigos de un montón de sitios a los les gorronearás casa en vacaciones (diez años tienen diez veranos, diez navidades, diez semanas santas). Y como no te convalidarán más que un par de asignaturas, te pasarás el año de fiesta, volando con Ryanair todos los fines de semana, sin maleta (pero tu avión no atravesará turbulencias ni morirás, porque tendrás mucha suerte).
Te graduarás.Y estarás ahí, en el escenario, con tu banda y tu birrete. Y tu madre llorando, tu padre llorando, Mandarina llorando y todo el mundo llorando porque aun te recuerdan con biberón y babero, y claro, pues te has hecho mayor muy rápido y no puede ser.
Empezarás a trabajar, mientras vives con papá y mamá (lo que significa que casi todo tu sueldo irá para comprar milloooones de cosas rosas, para chicas).
Un día, te despedirás de ellos y vivirás sola (¿sola?). Y no llegarás a fin de mes. Solo te dará para comer pasta y lechuga. Y los fines de semana, a lo mejor, pollo. Pero dará igual porque será mega guay. Quedaremos en tu casa las cuatro a cenar y cada una llevará algo, pero para que no parezca que somos unas muertas de hambre, comeremos poquito y se quedarán las sobras en tu casa. ¡Y podrás comer un día gratis!
También encontrarás al de verdad. Puede que sea un guapo doctor esloveno. O un abogado español. ¿Quién sabe? Puede que le conozcas en París, o en Viena o en Praga... O en Benidorm. Quizás viváis en Boston, o en Dublín. O cerquita de mi casa.
A lo mejor te pones un vestido de novia. O a lo mejor serás madrina de un bebé. O las dos cosas. Nunca se sabe.
Y madurarás poquito a poco, aguantando en la copa del árbol.
Seguro que serán espectaculares. Seguro que merece la pena el cambio. Seguro que sí. Ya lo verás. Ya lo veremos, juntas. Este año, hace media vida que nos conocemos. Se dice pronto.
Que no te amarguen los veinte. Que este año, como todos los demás, solo dura un año. ¡Y hay que aprovecharlo!. Que aunque ahora parezca horrible, el año que viene no querrás dejarlos.
Ya veremos a los treinta... cuando se haya pasado todo lo bueno, y no quede nada más que las cosas malas como hacerse vieja y trabajar con más responsabilidades... será horrible...
Sí, ha pasado un año más. Ya lo sé, no es cualquier año. Toca cambiar las decenas. Y eso supone dejar muchas cosas atrás.
Intentemos mirarlo con positivismo. Lo malo es que tú acostumbras a cumplir años antes que yo, y así, no tengo ningún consejo que darte.
Seguro que no son tan malos. Seguro que los twenty tienen un montón de cosas buenas por pasar. Mejores que los teen. Tú piénsalo. ¿Sabes qué te espera esta nueva década que se presenta?
Apuesto a que te esperan muchísimos viajes, incluso algunos que duren cursos enteros. Irás en bici a una universidad de cualquier ciudad de Europa y harás amigos de un montón de sitios a los les gorronearás casa en vacaciones (diez años tienen diez veranos, diez navidades, diez semanas santas). Y como no te convalidarán más que un par de asignaturas, te pasarás el año de fiesta, volando con Ryanair todos los fines de semana, sin maleta (pero tu avión no atravesará turbulencias ni morirás, porque tendrás mucha suerte).
Te graduarás.Y estarás ahí, en el escenario, con tu banda y tu birrete. Y tu madre llorando, tu padre llorando, Mandarina llorando y todo el mundo llorando porque aun te recuerdan con biberón y babero, y claro, pues te has hecho mayor muy rápido y no puede ser.
Empezarás a trabajar, mientras vives con papá y mamá (lo que significa que casi todo tu sueldo irá para comprar milloooones de cosas rosas, para chicas).
Un día, te despedirás de ellos y vivirás sola (¿sola?). Y no llegarás a fin de mes. Solo te dará para comer pasta y lechuga. Y los fines de semana, a lo mejor, pollo. Pero dará igual porque será mega guay. Quedaremos en tu casa las cuatro a cenar y cada una llevará algo, pero para que no parezca que somos unas muertas de hambre, comeremos poquito y se quedarán las sobras en tu casa. ¡Y podrás comer un día gratis!
También encontrarás al de verdad. Puede que sea un guapo doctor esloveno. O un abogado español. ¿Quién sabe? Puede que le conozcas en París, o en Viena o en Praga... O en Benidorm. Quizás viváis en Boston, o en Dublín. O cerquita de mi casa.
A lo mejor te pones un vestido de novia. O a lo mejor serás madrina de un bebé. O las dos cosas. Nunca se sabe.
Y madurarás poquito a poco, aguantando en la copa del árbol.
Seguro que serán espectaculares. Seguro que merece la pena el cambio. Seguro que sí. Ya lo verás. Ya lo veremos, juntas. Este año, hace media vida que nos conocemos. Se dice pronto.
Que no te amarguen los veinte. Que este año, como todos los demás, solo dura un año. ¡Y hay que aprovecharlo!. Que aunque ahora parezca horrible, el año que viene no querrás dejarlos.
Ya veremos a los treinta... cuando se haya pasado todo lo bueno, y no quede nada más que las cosas malas como hacerse vieja y trabajar con más responsabilidades... será horrible...
miércoles, octubre 31, 2012
La "infidelidad"
Hacía mucho que no me iba de compras, y el sábado, aprovechando que tenía que ir con mi madre a por unos tuppers guays para comer en mi amada uni, me di una vuelta más o menos a posta por la zona de zapatos. Y me enamoré. A primera vista. Los zapatos (verdes) de mi vida. Al menos de ese día. Y, claro, encima estaba mi mamá delante, que accedió, casi sin que la presionara, a comprármelos. ¡Qué perfecto todo!
Eso parecía, pero no todo iba a ir rodado desde el primer momento. No había de mi talla. Allí. Sí que la había en otra tienda que estaba a una hora en transporte público, aunque no en la dirección en la que me convendría. Pero el amable celestino se ofreció a pedirlos por encargo desde esa tienda para que los trajeran.
Y esta mañana he pasado por otra tienda llena de zapatos, y me he sorprendido mirando a otros zapatos verdes... Y me he sentido muy mal... Mandarina, aunque la distancia entre tus zapatos y tú sea dura, no puedes quedarte embobada mirando a los primeros zapatos verdes que se crucen en tu camino.
Por cierto, los zapatos han llegado por la tarde. No le contéis lo de los otros zapatos, por favor. Estoy tan feliz. Me quedan perfectamente. Sí, lo sé, era demasiado pronto para calzármelos... pero, entendedme, estaba cansada de esperar. El viernes saldremos juntos (si no llueve).
Eso parecía, pero no todo iba a ir rodado desde el primer momento. No había de mi talla. Allí. Sí que la había en otra tienda que estaba a una hora en transporte público, aunque no en la dirección en la que me convendría. Pero el amable celestino se ofreció a pedirlos por encargo desde esa tienda para que los trajeran.
Y esta mañana he pasado por otra tienda llena de zapatos, y me he sorprendido mirando a otros zapatos verdes... Y me he sentido muy mal... Mandarina, aunque la distancia entre tus zapatos y tú sea dura, no puedes quedarte embobada mirando a los primeros zapatos verdes que se crucen en tu camino.
Por cierto, los zapatos han llegado por la tarde. No le contéis lo de los otros zapatos, por favor. Estoy tan feliz. Me quedan perfectamente. Sí, lo sé, era demasiado pronto para calzármelos... pero, entendedme, estaba cansada de esperar. El viernes saldremos juntos (si no llueve).
jueves, octubre 25, 2012
Pues comeos un moco
Sí, siento mucho no estar haciendo un grado en Bailar Sevillanas, como vosotras.
Ala, voy a seguir haciendo cosas, que yo tengo un horario más ampliado que ese del que os quejáis tanto de "salir de casa a las 7 y no volver hasta las 4".
Comeos otro moco de postre.
Ala, voy a seguir haciendo cosas, que yo tengo un horario más ampliado que ese del que os quejáis tanto de "salir de casa a las 7 y no volver hasta las 4".
Comeos otro moco de postre.
miércoles, septiembre 26, 2012
La antilujuria
En la misma mesa de la cena, CLEMENTE y CLEMENTINA hablan sobre cuando se conocieron en la universidad, y todo lo distinto que era el mundo y esas cosas de las que tanto le gustan hablar a los padres que van de modernos para no aceptar que ya "no están en la onda", "son unos carrozas" y otras frases que ponen más en evidencia la edad que tienen.
NARANJITA y MANDARINA se lanzan miradas cómplices y se dan codazos mientras intentan no reírse de la situación, que puede acabar con ellas fregando la cena, barriendo el comedor o incluso con cosas peores.
CLEMENTINA: Aún recuerdo la primera vez que vi a vuestro padre en bañador. Llevaba uno de estos turbo, que son unos calzoncillos apretados, de color marrón mierda...
A partir de este momento las frases de CLEMENTE y CLEMENTINA se intercalan y superponen.
CLEMENTE: Ay, ¡qué bonito era ese bañador! Con una raya blanca al lado...
CLEMENTINA: La antítesis de la lujuria.
CLEMENTE: El mejor bañador que he tenido en mi vida.
CLEMENTINA: Parecía que no tenía otro...
CLEMENTE: Qué pena, solo me duró diez años.
CLEMENTINA: Cada vez se parecía más al color de su piel.
CLEMENTE: Cuando me lo fui a poner un verano y se había pasado la goma...
MANDARINA: ¡Voy a bloggear eso!
NARANJITA: ¡No si yo lo tweeteo antes!
Cae el telón mientras las frutitas buscan desesperadamente un lugar donde escribir antes de que se le olvide cómo ha pasado todo.
lunes, septiembre 03, 2012
Que levante la mano la que renegó de su madre y acabó pareciéndose a ella
Como yo.
Si me conocéis desde mis inicios (o sois tan frikis, acosadores o tenéis tanto tiempo libre como para haberos leído todo este blog), bien sabréis que mi madre ha ocupado un puesto muy importante aquí, pues de ella he heredado la ironía. También la combinación de machorrismo y feminidad a una proporción sesenta cuarenta.
Pero creía tener otro gen, el gen mejorante, ese que evitaría que aquello que no quiero de ella acabe también en mí.
Pues bien, frutitas, siento decir que no lo estoy consiguiendo, que soy igual que ella. Y es una relación la que tengo conmigo de amor-odio, porque claro que en algunos aspectos admiro a Celementina.
A veces, me sorprendo a mí misma malentendiendo a la gente, tomándomelo todo como un ataque, justo como hace mi madre. Cuando pasa un rato, oigo una voz en mi cabeza que hace las veces de yo, cuando mi madre se comporta de la misma manera. "Pero a ver, que no te ha dicho nada malo, que es que para ti siempre todo tiene que ser personal, ¿no?".
Otras veces, sugiero a la gente lo que tiene que hacer. Como hace ella con su "Si queréis, podéis tender" tan archifamoso y conocido debido a esto http://mandarinasubmarina.blogspot.com.es/2011/07/frases-celebres-de-clementina.html.
La de veces que he pensado "pues cuando yo tenga hijos, no seré así porque blablablabla" y acabaré siendo igual. O no, podré sumar mis defectos a los suyos, y eso puede ser una fiesta muy guay, ¿eh?. Espero que aún escriba de cuando en cuando y me leáis para entonces y pueda seguir quejándome de todo lo que me odia el mundo y de todo lo que hace con el único fin de que yo me equivoque. Y de que mis hijas no me quieren nada.
Si me conocéis desde mis inicios (o sois tan frikis, acosadores o tenéis tanto tiempo libre como para haberos leído todo este blog), bien sabréis que mi madre ha ocupado un puesto muy importante aquí, pues de ella he heredado la ironía. También la combinación de machorrismo y feminidad a una proporción sesenta cuarenta.
Pero creía tener otro gen, el gen mejorante, ese que evitaría que aquello que no quiero de ella acabe también en mí.
Pues bien, frutitas, siento decir que no lo estoy consiguiendo, que soy igual que ella. Y es una relación la que tengo conmigo de amor-odio, porque claro que en algunos aspectos admiro a Celementina.
A veces, me sorprendo a mí misma malentendiendo a la gente, tomándomelo todo como un ataque, justo como hace mi madre. Cuando pasa un rato, oigo una voz en mi cabeza que hace las veces de yo, cuando mi madre se comporta de la misma manera. "Pero a ver, que no te ha dicho nada malo, que es que para ti siempre todo tiene que ser personal, ¿no?".
Otras veces, sugiero a la gente lo que tiene que hacer. Como hace ella con su "Si queréis, podéis tender" tan archifamoso y conocido debido a esto http://mandarinasubmarina.blogspot.com.es/2011/07/frases-celebres-de-clementina.html.
La de veces que he pensado "pues cuando yo tenga hijos, no seré así porque blablablabla" y acabaré siendo igual. O no, podré sumar mis defectos a los suyos, y eso puede ser una fiesta muy guay, ¿eh?. Espero que aún escriba de cuando en cuando y me leáis para entonces y pueda seguir quejándome de todo lo que me odia el mundo y de todo lo que hace con el único fin de que yo me equivoque. Y de que mis hijas no me quieren nada.
domingo, septiembre 02, 2012
La indecisión
Bueno, chicas, hay que decidir ya que hacemos, que estamos todas diciendo "a mí me da igual" o "a mí también me da igual". Y no puede ser esto, que estamos como siempre y seguro que al final no hacemos nada.
Así que, venga, decid algo que es que a mí me es indiferente y me tengo que ir ya.
Así que, venga, decid algo que es que a mí me es indiferente y me tengo que ir ya.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)